martes, 24 de febrero de 2009
Inicios
Y eso no fue lo peor, sino que en aquel mismo instante mi mente ya rebullía pensando en cómo hacerlo. Y, por esto mismo, a la par que conversaba con él, empecé a redactarlo. Hasta que tuve que decirle que mi silencio era debido a ello. Una vez terminado y casi sin tiempo para repasarlo, me pidió que se lo enviara. Y lo hice, no sin cierto temor. Su opinión ya me la brindó y ahora espero la vuestra. No temais a ser inclementes, porque ya dicen que de las críticas se aprende.
Inicios
"¿Cómo se inicia la afición a la lectura y posteriormente a escribir nuestros propios textos literarios? Este era el tema de la charla que tuve hace unos días con un buen amigo mío. Y él me contó la forma en que le sucedió.
De muy niño había tenido que ser ingresado en una clínica para someterse a una operación. ¿Qué tipo de operación? ¿Grave? ¿Leve?, bueno sea cual sea el motivo lo dejaremos como algo circunstancial.
Al llegar a la habitación, sus padres le dejaron en la mesilla, junto a la cama, unas manzanas chilenas y unas historietas de “Archie”. Aunque él no me lo dijo, supongo que su madre, al ver que se acercaba la hora en que tenían que abandonar el centro, le debía sugerir que leyera alguna. Y mi amigo así lo hizo y rápidamente se concentró en su lectura, riendo con las ocurrencias de los personajes.
Sus padres, discretamente le dijeron: "Adiós, que duermas bien hijo, no temas mañana regresaremos bien prontito para estar contigo". Pero mi amigo estaba tan enfrascado con la historieta que a buen seguro apenas oyó lo dicho.
Al cerrarse la puerta de la habitación, fue cuando mi amigo fue consciente de lo ocurrido: sus padres se habían ido. Y empezó a mirar con temor aquellas blancas paredes que le rodeaban y, por primera vez, al niño que estaba tendido, como él, en la cama de al lado. Y sintió miedo, ese miedo incontrolable que sentimos cuando no encontramos una explicación plausible ante lo que nos rodea y no tenemos una mano amiga que nos sosiegue.
El niño de al lado, adivinó rápidamente lo que estaba ocurriendo. Y, bajando de su cama, se acercó a la de él.
-¿Qué te ocurre?, hasta hace poco estabas riendo con tus cómics.
¿Ya no quieres seguir leyéndolos? Si quieres yo te presto los míos.
Mi amigo no decía nada, solo le miraba fijamente.
-¿Te ha comido la lengua el gato?
Mi amigo solo atinó a balbucear: No, es que….
-¿Que? Vamos, no tengas miedo, me han dicho que aquí a los niños nos dan unas ricas galletitas si nos portamos bien y somos valientes.
-Yo tengo mis manzanas chilenas ¿quieres una?
Luego mi amigo, más tranquilo, tomó uno de los cómics que su compañero le brindaba. Y volvió a sumergirse en un mundo muy lejano, lejos de aquella habitación, de aquellas cuatro paredes. Su imaginación le llevaba a viajar a lugares recónditos, se enfrentaba a monstruos y villanos con singular firmeza y valor.
Cuando llegó la hora, se cerraron las luces de la habitación. Mi amigo, por un momento, volvió a sentir el temor que le había acechado antes. Y se revolvió en su cama.
- Recuerda…galletitas.
Si, galletitas para los niños valientes. Y él lo era y se haria acreedor de ese trofeo.
A primera hora de la mañana, sus padres regresaron para estar con él antes de que lo llevaran a quirófano. En sus rostros se reflejaba que aquella noche, con su pequeño hijo fuera de casa, no habían podido dormir apenas. Pero en cuanto se acercaron a su cama y comprobaron que él aún dormía placidamente, una sonrisa se dibujo en su cara: su hijo era un valiente. Había superado con creces el temor a sentirse solo.
Mucho antes de ello, los enfermeros, con mucho sigilo, se habían llevado ya a su pequeño vecino a la sala de operaciones. Y, así fue que cuando vinieron a buscar a mi amigo, éste, se dio cuenta de que quizás no volverían a verse. Y, antes de abandonar la habitación, tomó todos sus cómics y los puso junto a los de su amigo, junto con una manzana chilena.
Desde aquel día, mi amigo, aprendió que en la vida siempre tenemos algo en que refugiarnos, algo que, como aquel amigo, nos da la paz, el sosiego, que tantas veces necesitamos, o, la fuerza para enfrentarnos a cualquier situación: UN LIBRO.
Y con el tiempo, no tan solo se convirtió en un ávido lector, sino que supo plasmar sus vivencias y sus fantasías en nuevos textos. (Y yo, por fortuna, he podido leer algunos de ellos)."
lunes, 23 de febrero de 2009
Instantes...de Jorge Luis Borges

Si pudiera vivir nuevamente mi vida
En la próxima, trataria de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho me tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico, correría más riesgos.
Haría más viajes, contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a lugares donde nunca he ido,
comería más helados y menos habas.
Tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y
prolíficamente cada minuto de su vida.
Claro que tuve momentos de alegría,
pero si pudiese volver atrás,
trataría de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
solo de momentos.
No te pierdas el ahora.
Yo era una de esos que nunca iba sin un termómetro,
sin una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas.
Si pudiese volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir, comenzaría a andar descalzo
a principios de la Primavera y seguiría así hasta
concluir el Otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres y jugaría con niños.
Si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo...

Pocas veces nos paramos a contemplar las pequeñas cosas
que nos rodean: cada día encierra muchos pequeños tesoros,
que pocas veces somos capaces de ver; siempre andamos
corriendo de un lado a otro, apenas prestando atención a
lo que nos rodea, dando más importancia a ese televisor nuevo,
o a los cientos de problemas del trabajo, de los pagos...
¿Invertiríamos tanto tiempo en los mismos asuntos o dando
importancia a tantos problemas (muchas veces imaginarios,
como reza el poema), si supiéramos cuándo nos iba a llegar
la hora?
Es de sabios fijarse en las pequeñas maravillas del día a día;
seamos sabios en nuestras vidas para disfrutar de la sonrisa
de nuestra pareja, de un rato de silencio, de
una lectura pausada, de un abrazo o un beso.
sábado, 21 de febrero de 2009
El amor más allá de la muerte

Creo que todas las obras de arte son hijas de las fuerzas de ese duelo apasionado entre el amor y la muerte (P. Neruda) El gran amor entre Mumtaj Mahal y Shah Jahan será una lágrima de purísima blancura en el lienzo de la Eternidad (R. Tagore)dice la canción:"ne del shahenshah del ektaj del hasin del banwake mahal,apne del ko del duniya del saremohabatha ki nishandi de diTaj Majal""un rey Shahenshah ha capturado el amor más profundo para el suyo por su Princesa en un monumento,el Taj Mahal" La Begum Mumtaj Mahal, era de origen persa. Según la historia, fué la compañera inseparable del emperador Shah Jahan, el cual tenía muy en cuenta su opinión la cual solía ser acertada. Durante el segundo año de su reinado, la emperatriz enfermó de gravedad en el parto de su hijo 14. Una noche, Shah Janah, abatido, se inclinó sobre la moribunda y le dijo con lágrimas en los ojos: ¿cómo puedo demostrarle al mundo cuánto te amo Mumtaj? Con voz débil, ella le respondió que construyéndole una tumba única y hermosa...
¿Qué más podré hacer para decirte, mi querida Mumtaj, que nada llenará el vacío que me has dejado? ¿qué puedo ofrecerle al tiempo para que vuelva a darme la oportunidad de decirte cuánto te amo?De una manera u otra deberé atrapar la luna. Tengo que tomarla del cielo para poder decirle que he conocido a alguien más bella que ella, aunque la pierda como testigo de nuestras noche juntos...Tú, Mumtaj, seguirás siendo mía yá que te llevo dentro de mí. Debo seguir diciéndote cuanto te extraño y debo hacerlo de una manera eterna. Con delicadeza, como tus besos. Con precisión, como tus abrazos. Con la simetría de nuestros cuerpos, tan unidos como el cielo sobre el mar.Me has dado tu cuerpo muchas veces, me han dejado saberte de memoria: tu voz, tus ojos, la fuerza de tu útero, tus gritos de madre fuerte... de leona hasta el final. Y ahora te tengo aquí, callada para siempre, a oscuras dentro de mi oscuridad y recordándome lo que siempre somos: pasajeros breves en un túnel de una sola salida, necesitados de perdurar en la memoria de alguien, intentando plasmar la inmortalidad de una perla que nadie posee...el Taj Majal.
Mi querida compañera de siempre, sólo me has dejado tu olor de mujer, repleto de jazmines, aromatizado de sándalo. Me encargaré de guardar el reflejo de tus ojos en bloques de malaquita, trozos de madre perla, lágrimas de lapislázuli, jade, coral, turquesa y amatista.
Le robaré los colores a la naturaleza para construir tu imagen, lo haré¡ ...Pediré que comiencen a guardar rayos de luna para que representen tu piel, la delicadeza de tus pasos. Así lo haré: ¡ Inshalah ¡ Nunca pensé que tu partida me doliera tanto, me tapo los oídos porque el viento sigue trayéndome tu canto y me tapo la boca porque no quiero que nadie me escuche llorar.
Mi Mumtaj Mahal, mi Compañera de siempre, ¿cómo llenar tu ausencia? La llenaré dándole al mundo una pequeña muestra del inolvidable y gran amor que tú me has dado...- Shah Jahan - Bajo la luna llena, el Taj parece brillar intensamente. Es un hermoso santuario de mármol blanco prístino y de magnificente serenidad, ni las palabras, ni la pintura, pueden dar una idea de su imponente belleza, calma, paz, sencillez, majestuosidad...libre de la cárcel del tiempo.
Cada visitante del mausoleo quiere llevarse a toda costa del lugar un "souvenir inmortal" en una fotografía, mientras...paseando descalza por sus mármoles, yo pienso en la Princesa Mumtaj y en su rapsodia de amor eterno, que gracias al mausoleo del Taj Majal, venció sobre la muerte y el olvido.
viernes, 20 de febrero de 2009
"Madre Lola"

no ha levantado todavía el vuelo,
madre Lola
ya anda arriba y abajo,
con el ultimo bostezo
en la garganta,
haciendo el desayuno para el marido,
sacando los hijos de la cama
para que vayan a la escuela.
Empieza el día para ella y el sol
no ha levantado todavía el vuelo.
Es necesario hacer muchos números,
es necesario tener memoria
para llegar a fin de mes.
Para madre Lola
nadie escribe la historia,
es poca cosa, casi nada.
Mira los árboles del paseo
mientras se llena el lavadero.
Madre Lola...
Ay, si por un momento pudiera,
ni hacer ni pensar nada,
e irse sola.
Pero su sueño siempre se pierde
hacia arriba por el patio,
dejándole un montón de ropa,
mientras la gente anda por el paseo
y se va llenando el lavadero.
Cuando la calle duerme y el sol
ya ha escondido su vuelo,
madre Lola
se seca por fin las manos,
ya duermen los niños.
Y madre Lola
se desnuda a los pies de la cama,
ella sabe que su marido
está acostado y espera a su mujer.
Si Dios quiere mañana todo irá mejor,
todo le parece bien.
Pero... todo le parece bien,
pero...
miércoles, 18 de febrero de 2009
LA LUNA (SABINES)

o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicoas y a las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
martes, 17 de febrero de 2009
Muere lentamente...
Muere lentamente quien se transforma en
esclavo del hábito, repitiendo todos los días
los mismos trayectos, quien no cambia de marca,
no arriesga el vestir un color nuevo y no le habla
a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión
su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien
prefiere el negro sobre el blanco y los puntos sobre
las "ies" a un remolino de emociones, justamente
las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de
los bostezos, corazones a los tropiezos y
sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la
infeliz en el trabajo, quien no arriesga
lo cierto por lo
incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite
por lo menos una vez en la vida, huir
de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien
no lee, quien no
oye música, quien no encuentra gracia
en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor
propio, quien
no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días
mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandonando
un proyecto
antes de iniciarlo, no preguntando de
un asunto que
desconoce o no respondiendo cuando
le indagan sobre
algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre
que estar vivo exige un esfuerzo mucho
mayor que el simple
hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará
que conquistemos
una espléndida felicidad.
domingo, 15 de febrero de 2009
Piernas (Benedetti)
cuando se abren buscando el infinito
y apelan al futuro como un rito
que las hace más dulces y más tiernas
pero también las piernas son cavernas
donde el eco se funde con el grito
y cumplen con el viejo requisito
de buscar el amparo de otras piernas
si se separan como bienvenida
las piernas de la amada hacen historia
mantienen sus ofrendas y enseguida
enlazan algún cuerpo en su memoria
cuando trazan los signos de la vida
las piernas de la amada son la gloria.







